jueves, 28 de octubre de 2010

Juegos del lenguaje

por Laura Alonso




La relación de los niños con la literatura comienza en los primeros meses de vida a través de las canciones de cuna que sus padres, abuelos y otros adultos del entorno familiar entonan amorosamente mientras los mecen. El ritmo y la musicalidad del lenguaje generan un vínculo afectivo con la palabra oída que se mantiene vivo a medida que crecen y toman contacto con formas literarias más complejas que los adultos introducen a través de su propia voz.
De esta manera, los juegos orales provenientes de la literatura tradicional son estrategias valiosas para favorecer el uso del lenguaje oral como medio de expresión y comunicación. En ese sentido, se propone jugar dentro del aula y en el patio de la escuela con:
  • Dichos y juegos de los primeros años: retahílas para mover las manos, acunar, balancear y galopar en las rodillas; retahílas de cosquillas, de curar, de aparecer y desaparecer; conjuros e invocaciones.
  • Juegos con rimas, canciones y retahílas: mímicos, de sorteo, de movilidad-inmovilidad, aparecer-desaparecer, saltos, escondite, persecución, de tiento (a ciegas).
  • Juegos de percepción: veo-veo y otros.
  • Juegos rítmicos con canciones, rimas y retahílas: de manos-palmas, de grupo con movimientos, formando calles, pasillos y arcos, mímicos y escenificados, entre otros.
  • Juegos de rondas. 
  •  Juegos socio-dramáticos: interpretación de roles, diálogos imaginarios, actuar “como si”, dramatización de canciones, poemas o cuentos breves.
  • Juegos de repetición: jitanjáforas, trabalenguas, coplas, dichos, poemas breves y otras formas literarias.
  
A modo de extensión de estas propuestas, se sugiere la recopilación de juegos tradicionales que incorporan la palabra de un modo lúdico (“los que jugaban papá y mamá”, “los que jugaban mis abuelos”, “los que se juegan en mi cuadra”, “los juegos de ayer y de ahora”, etcétera) para vincular a los niños con las tradiciones culturales de su comunidad. Con esa información se pueden organizar una jornada de juegos, invitar a miembros del entorno familiar o de la comunidad escolar a relatar sus experiencias lúdicas infantiles o a coordinar juegos, organizar una muestra de juguetes de otras épocas y culturas, y producir textos que den cuenta de esa recopilación:
  • Ficheros de juegos.
  • Glosario de juegos.
  • Inventario de juegos.
  • Instructivos de juegos.
  • Libros ilustrados de juegos.
  • Crónicas de juegos.
Por otra parte, se pueden inventar juegos individuales y grupales de recorridos gráficos, barajas, tarjetas, tarjetones y dados con imágenes de cuentos conocidos por los alumnos, cajas con títeres de personajes familiares u otros juegos que recreen el contenido de los libros de la biblioteca para promover la lectura de imágenes, la narración y la renarración de los textos leídos o narrados por los adultos. De esta manera podrán disfrutar de las historias que tanto les gustan, “leerlas” y narrarlas cuantas veces quieran de manera independiente o con otros.


Biblografía de consulta:


PELEGRÍN Ana: La aventura de oír. Cincel. Madrid. Buenos Aires, 1984.


PELEGRÍN Ana: Cada cual atienda su juego. Cincel. Madrid. Buenos Aires, 1990.


PLAN LECTURA. Docentes que dan de leer. Material de reflexión para el desarrollo curricular en escuelas de Nivel Inicial. Ministro de Educación de la Nación.


PUGLIESE, María: Nombrar el mundo. La lectura y la escritura en la educación inicial. Colihue, Buenos Aires, s/d.


SERULNICOFF, A. y GARBARINO, P: Juegos y juguetes. NAP Nivel Inicial. Volumen 1. Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2007.


STAPICH, Elena: Con ton y con son. Aique, Buenos Aires, 2003.