miércoles, 12 de enero de 2011

CIENCIA NÓMADE

La Tía Lala y su bolsa de cuentos en Ciencia Nómade 2011



Ciencia Nómade es una iniciativa de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia del Chubut que se realiza en la mayoría de las fiestas populares provinciales con el propósito de acercar la ciencia a la comunidad en general a través de juegos didácticos, narraciones orales, proyección de videos, cine-debate, experimentos y otras actividades que articulan lo científico y educativo con el juego, el arte y el entretenimiento.

En la propuesta participan científicos e investigadores del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP), la Estación de Fotobiología de Playa Unión (EPPU), el Museo Oceanográfico de Puerto Madryn, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Unidad de Cultura Tecnológica (UCT) Nº 1, Centros de Estudio y el equipo del Programa de Lectura de la Provincia del Chubut.

La Tía Lala y su bolsa de cuentos estuvo presente en la Fiesta Nacional del Cordero (Puerto Madryn, 6 al 9 de Enero), Fiesta Nacional del Asado (Cholila, 4 al 6 de Febrero), Fiesta El Triunfo (Los Cipreses, 19 y 20 de febrero) y en la Fiesta Regional de la Flecha (Los Altares, 26 y 27 de Febrero de 2011). En estas fiestas presentó “El Mesozoico en la Patagonia”, un repertorio de cuentos escritos por alumnos de escuelas primarias de la Provincia del Chubut que participaron en el Primer Concurso de Cuentos que organizó la Sociedad Difusora Patagónica Sociedad Anónima (SO.DI.PA.SA), licenciataria de LU20 Radio Chubut, y el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) durante el año 2008 con el propósito de acercar la ciencia a los niños motivando su creatividad a través del conocimiento. Este concurso fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Provincia del Chubut.


Luego del recital de cuentos, la tía Lala presentó los libros de Las valijas de Melquíades (8 valijas con libros informativos que forman parte de las 40 valijas que integran el proyecto de Biblioteca Ambulante “Javier Villafañe” del Programa Provincial de Lectura) para que los niños y adultos presentes conocieran y exploraran el material bibliográfico. De manera que el público no sólo disfrutó de las desopilantes historias que protagonizaron los dinosaurios que habitaron la Patagonia durante la era mesozoica sino que también jugó a identificar las características de los Pterosaurios, los Carnotaurus y los Argentinosaurus entre otros.



Fiesta Nacional del Cordero en Puerto Madryn, enero 2011


Fiesta Regional de la Flecha en Los Altares, febrero 2011



Si quieren disfrutar de un momento divertido en la carpa “CIENCIA NÓMADE”, este es el calendario 2011 de las Fiestas Populares de la Provincia del Chubut en las que la ubicarán:

PUERTO MADRYN: Fiesta Nacional del Cordero - 6, 7, 8 y 9 de Enero-.

RÍO MAYO: Fiesta Nacional de la Esquila -13, 14, 15 y 16 de Enero-.

TELSEN: Fiesta Provincial del Perro del Trabajador Rural - 21, 22 Y 23 de Enero-.

PLAYA UNIÓN: Fiesta de la Tonina- 29 y 30 de Enero-.

CHOLILA:  Fiesta Nacional del Asado - 4, 5 y 6 de Febrero-.

PARAJE LOS CIPRESES: Fiesta El Triunfo - 19 y 20 de Febrero.

LOS ALTARES: Fiesta Regional de la Flecha - 26 y 27 de Febrero-.
 




Pero, si no pueden ir a la carpa, los invito a dibujar, pintar, inventarles nombres a los dinosaurios y enviarlos a este blog para que otros chicos los conozcan...


Este es el mío


Este me lo regaló Nehuén Alé en Los Cipreses

Este me lo regaló Puchi de Trevelin





Ludmila de Trelew, me regaló este lindo dibujo de fauna marina
¿serán descendientes de los dinosaurios? ¡Ummmm! ¿investigamos?


La tía Lala y su bolsa de cuentos en la web

noticias.chubut.gov.ar/.../ciencia-nomade-estara-en-la-expo...  

noticias.chubut.gov.ar/.../ciencia-nomade-estara-en-la-iv-fie...   

noticias.chubut.gov.ar/.../“ciencia-nomade”-recorrera-la-pr...

noticias.chubut.gov.ar/.../ciencia-nomade-abre-sus-puertas-...

prensanetnoticias.com.ar/wp/?p=3284 

ciencia.chubut.gov.ar/noticias/ciencia-nomade-en-cholila/












Bibliografía:
 
AAVV: El mesozoico en la Patagonia. 1º Concurso de Cuentos. LU 20 Radio Chubut y Museo Paleontologico Egidio Feruglio, s/d (versión preliminar)











BAREDES, Carla y LOTERSZTAIN, Ileana: Dinosaurios del 1 al 10. Colección “Ciencia para contar”. Ediciones Iamiqué. Buenos Aires, 2008.










TAMBUSSI, Claudia y LÓPEZ, Guillermo: Dinosuarios de aquí, de allá, de verdad y de mentira. Ediciones Colihue, Buenos Aires, 2004.










UNWIN, Mike: ¿Dónde fueron los dinosaurios?. Colección “Primeros pasos en la ciencia”. Lumen, Buenos Aires, 1991.

 



Agradecimientos:
A Nardy Mardones de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia del Chubut, a la Biblioteca Pedagógica Nº 2 de la ciudad de Trelew y a la Biblioteca del MEF por facilitarme los libros para que los divulgue a través de la lectura y la narración oral.


Notas:
El libro El Mesozoico en la Patagonia se encuentra a disposición de los lectores interesados en la Biblioteca del Museo Paleontologico Egidio Feruglio de la ciudad de Trelew (Chubut). Las ediciones virtuales de los cuentos podrán ubicarlas en la siguiente dirección: http://radiocuentos.radiochubut.com/ Los libros restantes forman parte de "Las valijas de Melquíades" que pertenecen al Proyecto de Biblioteca Ambulante  "Javier Villafañe" del Plan de Lectura de la Provincia del Chubut. Estas  valijas se encuentran en las Bibliotecas Pedagógicas Provinciales para que las escuelas interesadas en trabajar con su contenido las soliciten en préstamo.


Las valijas de Melquíades del Plan Provincial de Lectura en Ciencia Nómade



martes, 4 de enero de 2011

PIET MONDRIAN Y LA TÍA LALA

por Laura Alonso



El vestuario de la "Tía Lala y su bolsa de cuentos" se basa en el estilo neoplasticista o constructivismo holandés del artista plástico Piet Mondrian (1872-1944):

  • El vestido es una reproducción del mítico vestido que diseñó Yves Saint Laurent para la colección otoño-invierno de 1965. Esta colección fusionó magistralmente la moda y el arte, tomando como referencia las obras del pintor holandés. En la prenda se plasma la obra Composición en amarillo, rojo, azul y negro (1921) cuyo diseño se convirtió en un ícono de la moda en los años 60. 
  • La bolsa de cuentos es una reproducción en tela de la misma obra. La pintura original fue realizada en óleo sobre lienzo en 1921 y se expone en el Gemeentemuseum de La Haya.




Piet Mondrian, representante del neoplasticismo o constructivismo holandés, llevó el arte abstracto hasta sus últimas consecuencias a través de una simplificación radical, tanto en la composición geométrica como en el empleo de colores primario planos. Este artista nació en Amersfoort (Holanda) el 7 de marzo de 1872 y su nombre verdadero era Pieter Cornelis Mondriaan.


Piet Mondrian (1872-1944)

Mondrian decidió emprender la carrera artística a pesar de la oposición familiar y estudió en la Academia de Bellas Artes de Amsterdam. Sus primeras obras, hasta 1907, eran paisajes serenos, pintados en grises delicados, malvas y verdes oscuros. En 1908, bajo la influencia del pintor neerlandés Jan Toorop, comenzó a experimentar con colores más brillantes, fue el punto de partida de sus intentos por trascender la naturaleza. Se trasladó a París en 1911, donde adoptó el estilo cubista y realizó series analíticas como Árboles (1912-1913) y Andamios (1912-1914).


El árbol rojo, 1908

Poco a poco se fue alejando del seminaturalismo para internarse en la abstracción y llegar por fin a un estilo en el que se autolimitó a pintar con finos trazos verticales y horizontales. En 1917 junto con su compatriota, el pintor Theo van Doesburg fundó la revista De Stijl, en la que Mondrian desarrolló su teoría sobre las nuevas formas artísticas que denominó neoplasticismo. Sostenía que el arte no debía implicarse en la reproducción de imágenes de objetos reales, sino expresar únicamente lo absoluto y universal que se oculta tras la realidad. Rechazaba las cualidades sensoriales de textura, superficie y color y redujo su paleta a los colores primarios. Su creencia de que un lienzo, es decir una superficie plana, sólo debe contener elementos planos, implicaba la eliminación de toda línea curva y admitió únicamente las líneas rectas y los ángulos rectos.

La aplicación de sus teorías le condujo a realizar obras como Composición en rojo, amarillo y azul (1921), en la que la pintura, compuesta sólo por unas cuantas líneas y algunos bloques de color bien equilibrados, crea un efecto monumental a pesar de la escasez de los medios, voluntariamente limitados, que emplea. Cuando se trasladó a Nueva York en 1940, su estilo había logrado una mayor libertad y un ritmo más vivo. Abandonó la severidad de las líneas en negro para yuxtaponer áreas de colores brillantes, como puede verse claramente en la última obra que dejó acabada, Broadway Boogie-Woogie (1942-1943, Museo de Arte Moderno MOMA, Nueva York,). Murió el 1 de febrero de 1944 en Nueva York.

Broadway Boogie-Woogie (1943)

Composición en amarillo, rojo, azul y negro, 1921

Mondrian ha sido uno de los artistas de mayor repercusión en el siglo XX. Sus teorías sobre la abstracción y la simplicidad no sólo alteraron el curso de la pintura, sino que tuvieron una profunda influencia en la arquitectura, el diseño industrial, las artes gráficas y la moda.






Las obras de Mondrián
Pocas obras de artistas plásticos evolucionaron como la de Piet Mondrian: del naturalismo al expresionismo y luego al cubismo, para terminar en un abstraccionismo geométrico de principios teosóficos. Blanco y negro, colores primarios, verticales y horizontales -lo masculino y lo femenino-, la proporción áurea y el equilibrio dinámico. La pintura en un estado de pureza incomparable.

Lo interesante de esta evolución es la gradual simplificación técnica de sus pinturas, en una búsqueda -que él nunca da por concluida- para realizar composiciones puras, racionales, pero cargadas de simbolismos. De esta manera abandona la representación de lo sensorial y lo emocional para acercarse con recursos plásticos a aquello que es inabarcable por la razón: lo real.

Veamos algunas de esas obras:


Composición en rojo, azul y amarillo, 1921

Composición II, 1920


Composición en rojo, amarillo y azul, 1921



Referencias bibliográficas:

Biografia de Mondrian en:  http://www.biografica.info/biografia-de-mondrian-piet-1718

Composición en rojo, amarillo y azul en: www.picassomio.es/.../composicion-en-rojo-amarillo-y-azul.html 

Ives Saint Laurant: el vestido Mondrian: https://www.dsigno.es/blog/diseno-de-moda/yves-saint-laurent-el-vestido-mondrian

Mondrian, Piet en: http:www.epdlp.com/pintor.php?id=314

lunes, 3 de enero de 2011

1º "CAMINATA POR LA LECTURA. LEER DESPIERTA LA VOZ"

por Laura Alonso


Caminata por la lectura, Puerto Madryn, noviembre 2010

La tía Lala y su bolsa de cuentos participó el 18 de Noviembre en la Caminata por la Lectura que organizó en la ciudad de Puerto Madryn, el Plan Nacional de Lectura, el Plan de Lectura de la Provincia de Chubut, Argentina Narrada Comunidades y Libros y la Escuela de Lectores Narradores Sociales con el apoyo de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Puerto Madryn y del Programa de Capacitación y Extensión Cultural del ISFD Nº 803. 


Esta caminata fue una iniciativa de la narradora María Héguiz quien coordinó el seminario Formación de Lectores-Narradores Sociales que se realizó en las ciudades de Puerto Madryn (Chubut), Viedma (Río Negro) y Santa Rosa (La Pampa) durante el ciclo lectivo 2010 con el propósito de difundir y motivar la cultura de las comunidades a través de la expresión oral de los libros.

En la marcha participaron maestros, bibliotecarios, agentes culturales, alumnos y la comunidad educativa de las instituciones que apoyaron la propuesta. Durante la caminata por el radio céntrico de la ciudad, los lectores leyeron textos a viva voz mientras se distribuían libros de las campañas del Plan de Lectura de la Provincia de Chubut a los transeuntes. La tía Lala y su bolsa de cuentos se sumó a la propuesta, leyendo poemas, rimas, adivinanzas y coplas. 

Una vez en la plaza, los escritores Fela Tylbor, Liliana Arroyo, Gloria Vilches, Silvia Castellón y María José Roccato, entre otros, leyeron textos de su autoría. Asimismo, algunos integrantes del seminario, como del CELN CHUBUT "El Librerío", leyeron cuentos y poemas en diversos puntos de la plaza. Para el cierre, la Dra. Silvia Contín, referente de la región patagónica del Plan Provincial de Lectura y María Héguiz por Argentina Narrada Comunidades y Libros invitaron a los presentes a finalizar la marcha con una lectura coral.




sábado, 30 de octubre de 2010

La biblioteca en la sala de nivel inicial

por Laura Alonso





Si pretendemos “hacer de la escuela un ámbito donde lectura y escritura sean prácticas vivas y vitales, donde leer y escribir sean instrumentos poderosos que permitan repensar el mundo y reorganizar el propio pensamiento, donde interpretar y producir textos sean derechos que es legitimo ejercer y responsabilidad que es necesario asumir” (D. Lerner, 2001) es necesario profundizar y enriquecer la formación de los niños como lectores críticos y autónomos, entendiendo que ese proceso requiere de un aprendizaje mediado culturalmente por docentes lectores que los acompañen a lo largo de toda la escolaridad y en todas las áreas disciplinares del conocimiento para que aprendan a valerse de esa práctica como una herramienta imprescindible no sólo para estudiar y para disfrutar, sino también para ejercer un derecho sociocultural básico para el libre desenvolvimiento de sus potencialidades y de su ciudadanía .


En ese marco, es preciso aunar y ampliar los esfuerzos para desarrollar el hábito lector en los niños desde la más tierna edad. En este sentido, proponemos organizar la biblioteca de la sala de nivel inicial como un entorno facilitador del gusto por leer, hablar, escuchar y escribir con distintos fines y propósitos comunicativos. Para poner en funcionamiento esta biblioteca sugerimos organizar un rincón o espacio agradable y familiar dentro de la sala, donde cada niño/a encuentre “su lugar” e integre los libros a su experiencia cotidiana de manera natural. Estas son algunas propuestas que pueden colaborar con la organización del lugar:


Ambientación de la biblioteca


Para ambientar el lugar sugerimos:

• Ubicar el mueble-biblioteca en un lugar accesible a los chicos considerando las posibilidades de espacio y mobiliario de cada sala, la cantidad de alumnos y las características del grupo.

• Crear un ambiente cálido, estimulante, flexible y dinámico con alfombras, almohadones, mobiliario al alcance de los niños y otros elementos confortables que inviten a explorar los libros y a participar en distintas prácticas de lectura. Las familias de los niños pueden colaborar aportando materiales, pintando carteles, forrando cajas, confeccionando almohadones o una alfombra con retazos de tela.

• Disponer paneles cercanos a la biblioteca para ubicar el reglamento de uso y cuidado de los libros. Además se pueden colocar carteleras o un diario mural para brindar información sobre las actividades de lectura que se desarrollan en la sala, en la escuela y en la comunidad; registrar los libros más solicitados y las recomendaciones de lectura de los lectores; sugerir estrategias para que los padres estimulen el hábito lector; exponer los trabajos que los niños realizan en torno a la lectura (ilustraciones, comentarios y recomendaciones bibliográficas), entre otros.

• Seleccionar el nombre de la biblioteca junto con los chicos y elaborar un cartel en conjunto para favorecer la identificación y apropiación afectiva del lugar.

• Ubicar los libros, las revistas, catálogos, diarios y otros portadores de textos al alcance y a la vista de los niños para motivar su curiosidad y satisfacer su necesidad de lectura. En este punto, se recomienda no forrar los libros y colocar la carátula de frente para que cada uno pueda realizar su propia elección. En este sentido es importante destacar que los elementos paratextuales colaboran con la selección autónoma del material.

• Enriquecer la biblioteca con libros informativos, revistas, diarios, historietas, folletos ilustrados que contengan información sobre diferentes lugares del país y del resto del mundo, folletos relacionados con el cuidado de la salud y del medio ambiente, ediciones ilustradas de la Convención Internacional de los Derechos del Niño publicadas por el Ministerio de Educación de la Nación y por Unicef, diccionarios y enciclopedias, manuales de Educación Vial, y todas aquellas publicaciones que los adultos consideren como saberes necesarios para la defensa de sus derechos y la construcción de ciudadanía.

• Incorporar distintos materiales que animen la lectura como bolsilleros o ficheros de poesías; títeres, máscaras y accesorios para juegos dramáticos; juegos de construcción y de reglas convencionales; canciones, rondas y juegos grabados, equipo de música, entre otros elementos.



Clasificación de los libros

Se recomienda clasificar los libros junto con los niños para que se familiaricen con la agrupación del material. En una primera etapa, los ordenarán por tamaño, por tapas (duras y blandas), por personajes u otros criterios sencillos como libros, revistas, colecciones, etcétera; en una segunda etapa, lo harán por temas, géneros y campos de conocimiento. Cuando los chicos hayan probado distintas formas de organización del material de la biblioteca, se avanzará a la utilización de los códigos de colores (pequeñas tiras de colores que se pegan en el lomo) para identificar a qué grupo pertenece cada libro. A propósito de esto, recomendamos:

• Identificar todos los libros de la biblioteca con el sello de la institución en la portada, arriba a la derecha.

• Inventariar todos los libros, registrando sus datos en una planilla.

• Colocar en la parte interna de la contratapa, un sobre de papel con una tarjeta donde se registrarán los datos del libro, del alumno y de la fecha de préstamo.

• Clasificar todos los libros de acuerdo a la tabla de colores que se sugiere más adelante.

• Registrar en lápiz, en la portada del libro, el color de la etiqueta. Utilizar las dos primeras letras del color. Este procedimiento permitirá reemplazar la cinta por cualquier miembro de la institución en caso de perderse.

• Etiquetar el material utilizando cinta aisladora, de papel o papel afiche y cinta plástica en el extremo inferior.

• Ubicar los libros en los estantes por el código de color, así quedará ordenado por género y, dentro del género, por tema.

• Señalizar los estantes con viñetas o dibujos que faciliten la ubicación de los libros.




Código de color para la literatura







En las actividades de clasificación y reclasificación, el docente regulará el tiempo para que todos los niños tengan la posibilidad de explorar, identificar, seleccionar y convenir criterios que ayuden al reconocimiento autónomo de los libros. Por otro lado, es importante destacar que estas actividades activan distintas estrategias cognitivo-lingüísticas como: anticipar, comparar, agrupar, elaborar hipótesis, deducir, justificar y acordar significados.

Elaboración del reglamento de la biblioteca

Sugerimos elaborar las normas de uso y cuidado de los libros  junto con los niños/as reflexionando sobre cómo mantenerlos en buen estado para que todos los podamos leer, compartir y disfrutar. De igual modo, el reglamento incluirá los acuerdos del grupo con respecto al préstamo domiciliario, es decir, los días en que se permitirá la salida de los libros, los días de su devolución, las formas adecuadas para resguardarlos, previendo qué se deberá hacer cuando se extravíe o dañe alguno de los materiales. Este reglamento se puede ubicar en un lugar próximo a la biblioteca y a la vista de todos para que cada uno tenga presente el compromiso que asumirá con respecto al cumplimiento de las normas acordadas.

Préstamo de libros

El préstamo de libros es uno de los servicios básicos que debe ofrecer la biblioteca para involucrar a los padres en el proceso lector de sus hijos, motivándolos a compartir lecturas con ellos. El registro de los libros prestados permite, además de extender el hábito lector al ámbito familiar, enseñar a los niños cómo circulan socialmente los libros e identificar las predilecciones de los lectores para ofrecerles otros textos que amplíen su universo lector. 

En cuanto a la actividad específica de la biblioteca existen diferentes modalidades para realizar el préstamo de manera ordenada:

• Planillas de préstamo con los datos del alumno, fecha de salida, número de inventario del libro, fecha de devolución y firma.

• Fichas personales con los datos del alumno y de los libros prestados: nombre del niño/a, nombre de la sala, ciclo lectivo, fecha de préstamo, título del libro, comentarios personales. Las fichas se ordenan alfabéticamente en un fichero y en un lugar accesible para que los chicos puedan ubicarlas con facilidad.

• Carnets de socios con los datos personales de cada alumno: nombre de la escuela y de la sala, número de socio, nombre del niño/a. A modo de identificación, se puede agregar una foto-carnet, logo de la sala o de la escuela, o un autoretrato que ellos mismos pueden dibujar.




Presentación de los libros

A fin de motivar el interés y el gusto por la lectura autónoma, es necesario provocar la curiosidad y el deseo por conocer y aprender. Para esto sugerimos organizar distintas formas de presentación de los libros de la biblioteca, tanto las nuevas adquisiciones como los que “duermen” en los estantes porque su apariencia es poco atractiva:

• Presentación por paratextos: el docente selecciona un libro por sus características paratextuales, es decir, por el soporte material del texto que incluye tanto los elementos verbales (título, subtítulo, dedicatoria, prólogo, índice, notas, bibliografía, glosario, apéndice, epígrafes) como los elementos icónicos que remiten a la gráfica del libro (tapa, contratapa, solapas, ilustraciones, diseño gráfico y tipográfico, formato y tipo de papel). Después muestra la tapa del libro a todos los niños, indicando el título, el autor, el ilustrador, la editorial y la colección. Los invita a realizar anticipaciones acerca de su contenido global a través de preguntas y repreguntas orientadoras; a hojearlos y realizar sus propias lecturas. Esta actividad permite que los chicos lean imágenes, activen conocimientos previos relacionados con los datos que aportan los elementos paratextuales, procesen esa información y elaboren hipótesis acerca del contenido del texto. Sin embargo, cabe aclarar que este trabajo se regulará de acuerdo con las necesidades e intereses de los chicos o planificándolas  de manera periódica, por ejemplo: una vez por semana “El día de las tapas”, “El día de las ilustraciones”, “El día de las contratapas”, etcétera.

• Presentación por tema: el docente reúne una serie de libros que tienen un eje temático común y los presenta resaltando esa particularidad: “los de miedo”, “los de animales”, “los de aventuras”, “los del mismo personaje” o “las distintas versiones de una misma historia”. Estos recorridos de lecturas, además de ampliar y enriquecer el universo literario de los niños, habilitan “un viaje de placer a través del cual el niño accede al mundo de las lecturas y de las culturas” y dan pistas sobre cómo satisfacer sus intereses y expectativas de lectura.

• Presentación por género: el docente selecciona libros que pertenecen al mismo género (cuentos, poesías, teatro, historietas, adivinanzas, coplas, trabalenguas, diarios, revistas, enciclopedias, textos expositivos sobre temáticas y disciplinas variadas) para que comparen, diferencien, relacionen y conozcan la multiplicidad de discursos sociales que circulan en el campo de la cultura escrita.

• Presentación por fragmento: el docente lee diariamente un fragmento o capítulo de una novela para pequeños con el propósito de crear la necesidad de escuchar, conocer, comprender y compartir todo lo que puede ofrecer un texto cuando es leído con emoción, cariño, disposición y pasión.

Presentación de libros informativos: el docente  los puede introducir cuando expone un tema de interés del grupo, o bien, plantear una situación problemática vinculada con el contenido de la unidad didáctica que se va a abordar, o que ya se está desarrollando, e invitarlos a explorar el material de la biblioteca (libros, catálogos y otros portadores de textos) para encontrar la información que precisan.

Estas presentaciones pueden ser una oportunidad para conocer el material novedoso de la sala o de la escuela, descubrir y recuperar el interés por los libros poco solicitados, iniciar un itinerario de lectura relacionando la temática de un libro nuevo con otro viejo pero de gran valor literario. También se pueden organizar rondas de presentación de libros donde cada niño/a recomiende el que más le gustó o invitar a la bibliotecaria de la escuela, maestros, alumnos de otros niveles, padres, abuelos, hermanos u otras personas del ámbito familiar para presentar y leer un libro de su interés.



Exploración del material


La organización de los libros de manera diferente en los estantes de la biblioteca, al igual que la exposición del material en una mesa y la circulación de libros a través de bibliotecas ambulantes (cajas, valijas, mochilas u otros contenedores) son estrategias que promueven el contacto directo, autónomo y personal con el objeto-libro, esto es: curiosear, buscar, manipular, hojear, conocer, disfrutar, comentar, opinar, intercambiar y recomendarse textos en un clima de libertad y confianza.

Si bien en este nivel educativo, los niños no realizan lecturas convencionales, recomendamos habilitar y sistematizar momentos de lectura autónoma en las mesas de trabajo, en la alfombra o ámbito creado para tal fin para fortalecer el contacto placentero con las letras, las palabras y la direccionalidad de la escritura y la lectura. Se trata, en definitiva, de iniciarlos en la comprensión de la función comunicativa, social y cultural del lenguaje escrito.

En resumen, la organización y la exploración del material de la biblioteca con diferentes propósitos es una forma de anclar el libro en la vida cotidiana de los niños para que se conviertan en una fuente de placer, en un instrumento de referencia y en un ensanchamiento de la experiencia personal, todo esto, mientras desarrollan el juicio crítico comparando libros con otros lectores .




Itinerarios de lectura

La formación del lector requiere que el docente seleccione los textos que más se adecuen a las necesidades, intereses, expectativas y competencias lectoras de su grupo de alumnos. Con esta intención, hoy se recomienda la organización de trayectos o itinerarios de lectura, es decir textos seleccionados por autor, por tema, por género o un subgénero (cuento maravilloso, fábula, leyenda), por personaje, por culturas u otros criterios que favorezcan el ingreso de los niños al mundo de las letras confrontando textos que abordan contenidos semejantes pero desde perspectivas diferentes. Estos recorridos de lectura abren la posibilidad de convocar a otros textos, estableciendo relaciones significativas entre ellos para ampliar el universo lector de los niños de manera compleja, desafiante y placentera. Esto ofrece, sin dudas, un buen andamiaje para preparar el camino hacia una lectura rica y personal a lo largo de toda la vida.

jueves, 28 de octubre de 2010

Juegos del lenguaje en la escuela

por Laura Alonso




La relación de los niños con la literatura comienza en los primeros meses de vida a través de las canciones de cuna que sus padres, abuelos y otros adultos del entorno familiar entonan amorosamente mientras los mecen. El ritmo y la musicalidad del lenguaje generan un vínculo afectivo con la palabra oída que se mantiene viva mientras crecen y toman contacto con formas literarias más complejas introducidas por los adultos del entorno familiar y afectivo.

De esta manera, los juegos orales provenientes de la literatura tradicional se transforman en estrategias lúdicas que favorecer el uso del lenguaje oral como medio de expresión y comunicación. En ese sentido, proponemos planear el juego y el jugar dentro del aula y en el patio de la escuela empleando:
  • Dichos y juegos de los primeros años: retahílas para mover las manos, acunar, balancear y galopar en las rodillas; retahílas de cosquillas, de curar, de aparecer y desaparecer; conjuros e invocaciones.
  • Juegos con rimas, canciones y retahílas: mímicos, de sorteo, de movilidad-inmovilidad, aparecer-desaparecer, saltos, escondite, persecución, de tiento (a ciegas).
  • Juegos de percepción: veo-veo y otros.
  • Juegos rítmicos con canciones, rimas y retahílas: de manos-palmas, de grupo con movimientos, formando calles, pasillos y arcos, mímicos y escenificados, entre otros.
  • Juegos de rondas. 
  •  Juegos socio-dramáticos: interpretación de roles, diálogos imaginarios, actuar “como si”, dramatización de canciones, poemas o cuentos breves.
  • Juegos de repetición: jitanjáforas, trabalenguas, coplas, dichos, poemas breves y otras formas literarias.
  
A modo de extensión de estas propuestas, sugerimos la recopilación de juegos tradicionales que incorporan la palabra de un modo lúdico (“los que jugaban papá y mamá”, “los que jugaban mis abuelos”, “los que se juegan en mi cuadra”, “los juegos de ayer y de ahora”, etcétera) para vincular a los niños con las tradiciones culturales de su comunidad. Con esa información se puede organizar una jornada de juegos, invitando a miembros del entorno familiar o de la comunidad escolar a relatar sus experiencias lúdicas infantiles o a coordinar juegos, organizar una muestra de juguetes de otras épocas y culturas, y producir textos que den cuenta de esa recopilación:
  • Ficheros de juegos.
  • Glosario de juegos.
  • Inventario de juegos.
  • Instructivos de juegos.
  • Libros ilustrados de juegos.
  • Crónicas de juegos.
Por otra parte, proponemos inventar juegos individuales y grupales de recorridos gráficos, barajas, tarjetas, tarjetones y dados con imágenes de cuentos conocidos por los alumnos, cajas con títeres de personajes familiares de los cuentos u otros juegos que recreen el contenido de los libros de la biblioteca para promover la lectura de imágenes, la narración y la renarración de los textos leídos o narrados por los adultos. De esta manera podrán disfrutar de las historias que tanto les gustan, “leerlas” y narrarlas cuantas veces quieran de manera independiente o con otros.


Biblografía de consulta:


PELEGRÍN Ana: La aventura de oír. Cincel. Madrid. Buenos Aires, 1984.


PELEGRÍN Ana: Cada cual atienda su juego. Cincel. Madrid. Buenos Aires, 1990.


PLAN LECTURA. Docentes que dan de leer. Material de reflexión para el desarrollo curricular en escuelas de Nivel Inicial. Ministro de Educación de la Nación.


PUGLIESE, María: Nombrar el mundo. La lectura y la escritura en la educación inicial. Colihue, Buenos Aires, s/d.


SERULNICOFF, A. y GARBARINO, P: Juegos y juguetes. NAP Nivel Inicial. Volumen 1. Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2007.


STAPICH, Elena: Con ton y con son. Aique, Buenos Aires, 2003.

El maestro como mediador de la lectura

                                                                                                     por Laura Alonso




El rol del maestro, como mediador de la lectura y la escritura, es generar un vínculo placentero entre los alumnos y los textos, teniendo en cuenta que el recorrido y la biografía de cada lector es diferente. Por lo tanto, sus intervenciones se centrarán en descubrir y plantear estrategias variadas para que todos accedan a la lectura aún por caminos diferentes. Así, el docente mediador deberá considerar los siguientes aspectos:

• Valorar, desde su propia experiencia personal, el placer que provoca el encuentro con los libros.

• Conocer al grupo de alumnos para habilitarlos, de entrada, en el rol de lectores y escritores.

• Orientar las necesidades de lectura y escritura, creando alternativas para que estas prácticas cobren un lugar significativo en el marco de las actividades cotidianas del aula y de la escuela.

• Definir objetivos puntuales de lectura y escritura, valorando el sentido placentero de las mismas pero también su incidencia en el logro de mejores aprendizajes.

• Difundir el proyecto de lectura y escritura de aula a la comunidad educativa rescatando sus aportes y manteniendo una actitud de valoración hacia las culturas familiares y su diversidad.

• Proponer variadas formas de abordar los textos y respetar los tiempos de apropiación de los saberes que cada lector y escritor poseen, creando y combinando estrategias genuinas que sean oportunas para su grupo.

• Facilitar el acceso a los libros, fomentando la pertenencia y participación de los niños en círculos lectores cada vez más amplios: visitas a bibliotecas, ferias del libro, encuentros con autores, recitales de lectura o de narración oral que puedan organizarse tanto en la escuela como fuera de ella.

• Proponer lecturas pero también dejar que los niños elijan, observando sus gustos lectores y andamiando la construcción de criterios de selección cada vez más autónomos.

• Mantener una actitud abierta hacia diversidad de géneros literarios alternativos.

• Potenciar la interacción y el debate sobre las lecturas realizadas en la escuela y fuera de ella para fomentar comunidades de interpretación dentro de la escuela.

• Animar las sesiones de lectura a partir del diseño de estrategias específicas para los diferentes grupos.

• Registrar y guardar insumos de la experiencia realizada a efectos de compartirla y socializarla con otros colegas.

• Animar a los grupos a compartir y mostrar sus procesos y productos de trabajo en intercambios o posibles publicaciones que se compartan.

• Desarrollar su actividad en el marco de propuestas autónomas de lectura y escritura que respondan a los intereses genuinos de cada institución y su comunidad de referencia.

En síntesis, el papel del mediador es planificar, intervenir y sistematizar prácticas de lectura y escritura que despierten el placer por conocer y aprender a través de los libros; observar y registrar la evolución de los niños/as con relación a la lectura; orientar la búsqueda, selección y manipulación del material bibliográfico; regular el tiempo de exploración y manipulación del material teniendo en cuenta el interés del grupo y sus características cognitivas, afectivas, sociales y culturales; promover situaciones de lectura, narración y renarración de los textos leídos; habilitar la circulación de los libros, involucrando a las familias en la construcción del hábito lector.

Bibliografía

ACTIS, Beatriz: ¿Qué, cómo y para qué leer? Un libro sobre libros. Homo Sapiens Ediciones. Santa Fe, Argentina, 2002.


COLOMER, Teresa: Andar entre libros. La lectura literaria en la escuela. Fondo de Cultura Económica. México, 2005.


LERNER, Delia: Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario. México, 2001.


MONTES, Graciela: La gran ocasión. La escuela como sociedad de lectura. Plan Nacional de Lectura. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Buenos Aires, 2007.


ORTEGA DE HOCEVAR, Susana: “Los niños y los cuentos. La renarración como actividad de comprensión y producción discursiva”. En Niños, cuentos y palabras. Experiencias de lectura y escritura en la educación infantil. Colección “0 a 5, La educación en los primeros años”. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 2009.


PATTE, Geneviève: Déjenlos leer. Los niños y las bibliotecas. México, 2008.


PEREIRA, Marcela y DI SCALA, María: “Lectura de cuentos en voz alta por parte del docente”. En Niños cuentos y palabras. Novedades Educativas, Buenos Aires, 2006.


PESCETTI, Luis María: Juegos de lectura en voz alta. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 1999.


PLAN LECTURA. Docentes que dan de leer. Material de reflexión para el desarrollo curricular en escuelas de Nivel Inicial. Ministro de Educación de la Nación.


PLAN LECTURA: Mundos posibles. Libros para leer en voz alta. Ministerio de Educación de la Nación. 2009.

PLAN NACIONAL DE LECTURA: Seminario Nacional para mediadores de lectura. Secretaría de Educación. Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación docente. Bs. As. 2005.


SAGUIER, Alejandra: Narración y biblioteca. NAP Nivel Inicial. Volumen 1. Ministerio de Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente. MECyT, 2007.

SPINER, Ester: Taller de lectura en el aula. Como crear lectores autónomos. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 2009.

VENEGAS, C.; MUÑOZ, M.; BERNAL L: Promoción de la lectura en la biblioteca y en el aula. Aique, Buenos Aires. 2001.

viernes, 3 de septiembre de 2010

La lectura en la Educación Inicial

                                                                                        por Laura Alonso



Para los niños pequeños, la lectura es una fuente de placer porque los introduce de manera natural en un universo verbal infinitamente más vasto que el lenguaje cotidiano (G. Patte, 2008), en la cultura escrita, en otros mundos posibles y en la formación del hábito lector. De allí la importancia de introducirlos en la escucha frecuente de cuentos, poesías y otros textos literarios. 

De acuerdo con estas consideraciones, recomendamos a los docentes de Educación Inicial:
  • Planificar y sistematizar un momento de lectura diaria, siempre en el mismo horario, cuyo nombre se puede acordar con los niños. Dentro de esta rutina se puede organizar: “El día del cuento”, “El día de la poesía”, “El día de las imágenes” para favorecer el contacto frecuente con variedad de textos, géneros y autores.
  • Seleccionar un corpus de lecturas, teniendo en cuenta el gusto de los niño/as, el propósito lector, la calidad estética y literaria de los libros, presentando un repertorio rico en géneros, soportes, autores y temas. Se pueden presentar criterios de selección alternativos: por temas, problemas sociales relevantes, motivos literarios, la literatura regional, las historias de vida, entre otras.
  • Evitar la lectura de textos con fines utilitarios ya que es necesario que los chicos puedan diferenciar la lectura placentera de la tarea diaria. Cuanta más magia e intimidad se cree en el momento de la lectura, más avances se irán sucediendo en la construcción del hábito lector.
  • Leer previamente el texto en voz alta para enriquecerlo con los recursos expresivos de la voz y el gesto.
  • Evitar el uso de fotocopias para la lectura ya que sostener en las manos un libro es, en sí misma, una estrategia de animación a la lectura. 
  • Destacar el libro antes de comenzar a leer, identificando el título, el autor y el ilustrador. Mostrar a los niños la tapa del libro para que puedan realizar algunas anticipaciones acerca de su contenido.
  • Leer el texto de manera ininterrumpida para ayudarlos a ingresar y permanecer en el mundo de la ficción por tiempos cada vez más prolongados.
  • Leer sin mostrar alternativamente las ilustraciones del libro para no interrumpir el desarrollo de la historia y para facilitar la representación de imágenes mentales a partir de la escucha, excepto cuando se lee un libro-álbum
  • Leer los libros-álbum (libros cuya ilustración funciona en forma inseparable del texto en la construcción de significados) mostrando las imágenes y concediendo el tiempo suficiente para que todos puedan escuchar y mirarlas con comodidad.
  • Enriquecer la lectura de cuentos diferenciando la voz del narrador y de los personajes, jugar con la entonación, marcar las pausas e incorporar algunos gestos para que puedan imaginar los personajes y los escenarios donde se desarrollan las acciones.
  • Incorporar la “lectura en secuencia” (lectura diaria de un fragmento o capítulo) de un texto extenso como una novela para infundir, de ese modo, el interés por avanzar en textos más complejos.
  • Permitir la relectura de fragmentos para ayudarlos a interpretar el texto.
  • Invitar a leer a otros adultos de la escuela, familiares de los niños u otros miembros de la comunidad escolar organizando rondas de lectura, tertulias literarias, sentadas de lectura individual y grupal para que disfruten de otras voces y estilos diferentes de lectura.
  • Habilitar espacios de intercambio sobre lo leído al igual que momentos de narración y re-narración de textos conocidos para favorecer la escucha atenta, la construcción de significados, la descripción de situaciones de la historia, el reconocimiento de los personajes y de la secuencia narrativa.



Bibliografía de consulta

ACTIS, Beatriz: ¿Qué, cómo y para qué leer? Un libro sobre libros. Homo Sapiens Ediciones. Santa Fe, Argentina, 2002.


COLOMER, Teresa: Andar entre libros. La lectura literaria en la escuela. Fondo de Cultura Económica. México, 2005.


LERNER, Delia: Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario. México, 2001.


MONTES, Graciela: La gran ocasión. La escuela como sociedad de lectura. Plan Nacional de Lectura. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Buenos Aires, 2007.


ORTEGA DE HOCEVAR, Susana: “Los niños y los cuentos. La renarración como actividad de comprensión y producción discursiva”. En Niños, cuentos y palabras. Experiencias de lectura y escritura en la educación infantil. Colección “0 a 5, La educación en los primeros años”. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 2009.


PATTE, Geneviève: Déjenlos leer. Los niños y las bibliotecas. México, 2008.


PEREIRA, Marcela y DI SCALA, María: “Lectura de cuentos en voz alta por parte del docente”. En Niños cuentos y palabras. Novedades Educativas, Buenos Aires, 2006.


PESCETTI, Luis María: Juegos de lectura en voz alta. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 1999.


PLAN LECTURA. Docentes que dan de leer. Material de reflexión para el desarrollo curricular en escuelas de Nivel Inicial. Ministro de Educación de la Nación.


PLAN LECTURA: Mundos posibles. Libros para leer en voz alta. Ministerio de Educación de la Nación. 2009.


PLAN NACIONAL DE LECTURA: Seminario Nacional para mediadores de lectura. Secretaría de Educación. Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación docente. Bs. As. 2005.


SAGUIER, Alejandra: Narración y biblioteca. NAP Nivel Inicial. Volumen 1. Ministerio de Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente. MECyT, 2007.


SPINER, Ester: Taller de lectura en el aula. Como crear lectores autónomos. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 2009.


VENEGAS, C.; MUÑOZ, M.; BERNAL L: Promoción de la lectura en la biblioteca y en el aula. Aique, Buenos Aires. 2001.